Es sobre cine. Cine argentino, de la mano de Campanella, un director al que seguimos por su habilidad de dotar de un ritmo constante entre el pasado y el presente, y de compaginar y equilibrar la intriga, el humor, la ironía, la melancolía, el drama.
La verdad es que pocas veces vamos al cine. La razón es que en España todas las películas están traducidas, y seguimos sin acostumbrarnos a verlas sin su idioma original, así que nuestras elecciones están basadas en ver, en la gran pantalla, sólo las de habla hispana.
Y después de tanto esperar por volver a sentarnos en una butaca, hoy por fin nos dimos el gusto con está maravilla
Pero para mi ver una peli argentina es mucho más que su guión, que los actores, que el director. Tiene el valor añadido de hacerme viajar a mi país, de escuchar sus ruidos, ver rostros anónimos pero conocidos. Reencontrarme con calles, costumbres, de hacerme sentir sus olores. De sorprenderme contando secretamente cuantas veces se dice la palabra "boludo". De verme reflejada comiendo una pizza en la casa de algún amigo, de emocionarme escuchando la hinchada de cualquier equipo de fútbol ( como me paso en esta película), aunque yo deteste el fútbol. De revivir historia, momentos pasados, situaciones olvidadas. De entender miradas, circunstancias, frases, ironías. Y sobretodo de querer y valorar más cosas desde que vivo lejos, y de putear y rabiar por las mismas cosas que cuando vivía ahí.
Si pueden vayan a verla.